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Jueves 14 Diciembre 2017
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El sexo con robots, una práctica que invade las camas de Estados Unidos

Se llama RoxxxyGold, mide 1,74 metros de altura y sus medidas son 96-76-94; está hecha de silicona y metal, viene dotada con sensores en la piel y es capaz de responder a la voz humana y hasta de mantener una conversación elemental, aunque sin mover las extremidades o la cara. Es un robot, se consigue en Estados Unidos por cerca de 7.000 dólares y su única función en el mundo es emular a una pareja sexual.

Dentro de lo rudimentario, este es, para David Linden, profesor de neurociencia de la Escuela de Medicina de Johns Hopkins University, el modelo de robot sexual más avanzado. Sin embargo, y según él mismo explicó en un artículo publicado por The Wall Street Journal, hay versiones más sencillas, sin brazos ni piernas, que solo pueden escuchar o hablar explícitamente sobre el acto sexual, y que cuestan alrededor de 1.000 dólares. También está disponible la versión masculina, Rocky, por unos 1.500 dólares.

Para el futurólogo y experto en tecnologías de la información Stowe Boyd, a la vuelta de 10 años los amantes robóticos serán comunes, aunque también fuente de desdén y debates. Uno de ellos está dado por la capacidad que tendrían estos robots de remplazar, en toda regla, a un amante humano.

Opción complementaria

De momento, los especialistas coinciden en que estos, definitivamente, no reemplazarían las relaciones íntimas entre personas y más bien terminarían siendo un complemento para cierto público, como los juguetes sexuales.

En el 2013, el Huffington Post, junto con la firma YouGov, realizó un estudio entre 1.000 adultos de Estados Unidos: el 9 por ciento de ellos estaban dispuestos a irse a la cama con un ser artificial. Incluso, el 42 por ciento afirmaba que eso podía considerarse una infidelidad, mientras el 31 por ciento dijo que no –el 26 por ciento restante no lo tenía claro.

ElTiempo.com