Cuando se ha hecho la conserva, la yema adquiere un tono verde oscuro y la clara obtiene una textura gelatinosa en color marrón. En la actualidad, se sigue haciendo de esta manera tan tradicional, aunque también existen sistemas más modernos que incluyen productos químicos para que el proceso se acelere.

En el país asiático, los huevos de 1000 años son un alimento muy común y fácil de adquirir.

supercurioso.com