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Estudiante se cubrió con la sangre de sus amigos para sobrevivir a la masacre de Kenia

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Cuando los terroristas de Al Shabaab ingresaron disparando a la Universidad de Garissa, al este de Kenia, Hellen Titus decidió fingir que estaba muerta y para eso se pintó la cara con sangre de sus compañeros muertos.

“Tan pronto como escuché los disparos supe que era Al Shabaab”, dijo la estudiante de 21 años, que se recupera de una herida de bala en su muñeca derecha, en el hospital de Garissa. “Mataron a los cristianos que estaban rezando en la mañana. Separaron a los hombres de las mujeres y nos dijeron que el Corán prohíbe matar mujeres. Pero nos mintieron y comenzaron también a matar mujeres”.

“He perdido amigos. No sé dónde está mi compañera de cuarto”, remarcó Helen, según un artículo del diario uruguayo El Observador.

Al menos 147 personas fueron asesinadas y 79 heridas cuando hombres armados ingresaron al campus de la universidad, que está ubicada a unos 330 kilómetros al noreste de la capital del país, Nairobi; esto sucedió al amanecer del jueves 2 de abril y continuó hasta la caída de la noche, según informó el ministro del Interior.

Es el peor ataque terrorista que ha sufrido Kenia desde que la embajada de Estados Unidos fuera atacada por Al Qaeda con un coche bomba en 1998, dejando más de 200 muertos.

El ataque fue un intento de los terroristas por “minar la educación, para provocar división entre las diferentes creencias religiosas, para privar al país de un futuro de crecimiento económico y cultural, de estabilidad y dignidad para todos sus ciudadanos”, dijo Federica Mogherini, la jefa de Relaciones Internacionales de la Unión Europea, en un comunicado publicado en la web del organismo.

Quinter Anyango, de 22 años, estaba estudiando cuando comenzó el ataque. “Corrí y corrí y me escondí en un arbusto con mi cabeza baja, hasta las cinco de la tarde, cuando un soldado me rescató”, dijo ya en el hospital de Garissa.

Los atacantes hablaban Swahili, la lengua local, y exigían que Kenia retire sus tropas de Somalia, en donde participan de una fuerza multinacional africana contra Al-Shabab. Cuatro terroristas resultaron muertos.

El grupo, que se hizo responsable del ataque, llevó adelante movimientos insurgentes en Somalia desde 2006 en un intento por imponer la ley islámica. En Kenia han realizado atentados con bomba en bares, iglesias y mercados. En 2013 atacaron el shopping Westgate, y dejaron 67 muertos.

El presidente keniano, Uhuru Kenyatta, ordenó a la Policía agilizar el reclutamiento de efectivos para combatir a los militantes. El gobierno ofreció u$s220.000 como recompensa por la captura de Mohammed Mohamud Kuno, un miembro de Al Shabaab al que se lo vincula con los ataques.

Más de 500 estudiantes fueron rescatados luego de los militantes islámicos, fuertemente armados y cargados con explosivos, atacaron el campus universitario, cerca de las 5.30 de la mañana.

Estados Unidos mantiene una campaña de ataques con drones contra el grupo de terroristas vinculados a Al Qaeda, desde el ataque al shopping de 2013. Hace un mes un ataque con dron mató a Adnan Garaar, un integrante de Al Shabaab que se cree participó en la masacre en el centro de compras..

Infobae