full screen background image
Search
Lunes 22 Enero 2018
  • :
  • :

Conoce al hombre que visitó cada uno de los países del mundo

Albert Podell, un ex editor de la revista Playboy, realizó uno de sus mayores sueños y probablemente la ambición de muchas personas: visitó los 196 países del mundo. Le tomó 50 años llevar a cabo la hazaña, durante los cuales cosechó anécdotas que van desde la vez que fue perseguido por un búfalo hasta episodios de arresto, robo e incluso linchamiento.

Por suerte, vivió para contarlo y condensó todas sus historias en el libro Around the World in Fifty Years: My Adventure to Every Country on Earth (‘Alrededor del mundo en 50 años: mi aventura en cada país del mundo’). En una entrevista que concedió a National Geographic, Podell contó que llegó a recorrer la Unión Soviética, Alemania del Este y Vietnam del Sur antes de que se disolvieran. También confesó que no se siente identificado con los “grupos de ricachones” que tienen el viajar como hobby.

Podell indicó, además, que cuando era pequeño comenzó a coleccionar estampillas de distintos lugares y fue en ese momento que decidió que quería dar la vuelta al mundo. “Pensaba en que tenía que ir y conocer esos lugares”, reveló este hombre de 78 años, cuyo padre nunca salió de los Estados Unidos. Sus criterios para establecer que visitó un país son que estuviera reconocido como tal en el momento en que viajó allí y que le hayan estampado un sello en el pasaporte. “Es necesario hacer una visita real”, afirmó.

¿Cuál fue el momento más escalofriante que le tocó vivir? “Sin duda, una vez que estuve a punto de ser colgado en el este de Pakistán. Mi expedición cruzó el país en 1965, horas antes de que comenzara la guerra con India. Estábamos en Dhaka, la capital del que entonces era Pakistán del Este, hoy Bangladesh, cuando escuchamos que habría una marcha contra Estados Unidos por haber brindado armamento a la India. Quería tomar algunas fotos”, relata.

Mientras retrataba la situación, dos soldados lo sorprendieron y lo aprehendieron porque estaba en la entrada el Ministerio de Defensa. “Me arrastraron a una habitación donde había unos 40 empleados civiles que gritaban: ‘¡Espía indio, cuélguenlo!’. El conserje se acercó y me puso una soga al cuello. Creí que era el fin”.

En Hong Kong, vivió una aventura de otro tipo: comió cerebro de mono vivo. “También comí carne de camello. Uno de mis mayores desafíos fue cenar un ratón. En Malaui, se come eso”, asegura Podell, que admite que los actuales son tiempos difíciles para lograr la misma travesía que él. “No creo que se pueda sobrevivir en Siria o Irak hoy con el ISIS. Tampoco creo que se pueda atravesar, y olvídate de Yemen”.

Infobae