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Albañil fue a visitar a su abuela y lo mataron frente a sus hijos

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Francisco Antonio Márquez, de 38 años de edad, fue asesinado de un balazo en el pecho.
A las 8:30 de la noche del pasado viernes, Márquez decidió salir con sus dos hijos de 10 y 14 años de edad y un tío a comprar una caja de cigarros en el sector Cruz Verde.
“Francisco y dos de mis sobrinos estaban por esos lados ya que salieron a visitar a su abuela, porque tenían meses sin verla”, manifestó la cuñada de Márquez, quien prefirió mantenerse en el anonimato.
Luego de comprar los cigarrillos y algo de dulces para sus hijos, iban de regreso a la residencia de su abuela. Entre plática y risas, cuando se encontraban por la parada de transporte público conocida como La Gallera, tres sujetos los interceptaron y asesinaron a Márquez.
“El niño de 14 años nos contó que los sujetos solo le dijeron que esta era el cobro por el problema que tenían, luego procedió a apuntarle con su escopeta y dispararle, muriendo inmediatamente”, contó el hermano de la víctima, quien es comerciante.
Tras cometer el crimen, Asdrúbal, quien presuntamente fue el que cometió el homicidio, salió corriendo de la escena sangrienta, mientras que los otros dos sujetos huyeron en una bicicleta.
El tío de la víctima dio parte a detectives del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), quienes llegaron al suceso tres horas después.
El cadáver de Márquez fue trasladado a la morgue del hospital Dr. Luis Razetti, a las 11:30 de la noche.
Los familiares del infortunado, quienes se encontraban en las afueras del nosocomio barcelonés, en medio del llanto, comentaron que el hombre vivía con su actual pareja y dos de sus hijos en la calle La Floresta del sector Eulalia Buroz, perteneciente a San Diego, zona rural de Sotillo.
También comentaron que dejó en orfandad a nueve muchachos, con diferentes parejas.
Francisco Márquez era el segundo de seis hermanos, por parte de su madre y se desempeñaba como albañil.

Desconsolados
La madre de la víctima, Ángela Camarra, una sus hermanas y su esposa, lloraban y gritaba mientras trasladaban el cadáver a la funeraria. Una de ellas se desmayó.