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Martes 19 Septiembre 2017
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Usuarios desempolvan “perolitos” por alto costo de teléfonos celulares

“La masa no está pa’ bollo, fue una de las frases que pronunció el mecánico Juan Llovera, cuando se le consultó acerca de la compra de un teléfono móvil nuevo.
Una encuesta realizada en varios negocios donde se presta servicio técnico a estos equipos, comprobó que los anzoatiguenses han decidido desempolvar sus teléfonos celulares, con tal de ahorrarse la suma de dinero que gastarían en uno nuevo.
Tal es el caso del estudiante, Julián Romero, para quien comprarse un teléfono implica una inversión que no puede cubrir.
“A mí me robaron mi celular y fui a comprarme uno, pero salí corriendo, los precios están muy caros, y decidí sacar un gallito que tenía guardado desde hace años”, comentó Romero.
Los costos varían, y aunque las reparaciones también tienen su precio, los usuarios prefieren pagarlo, que gastar desde bolívares 5 mil en adelante, por un aparato.
Según John Balbuena, técnico de celulares, los precios de los arreglos van desde Bs. 200 en adelante, dependiendo del daño que presente el equipo y de la consciencia del experto al momento de cobrar.
“Muchos dicen saber y lo que hacen es empeorar el celular. Hay que buscar las soluciones y si no tiene reparo, hablarle claro al cliente, pero no robarlo”, manifestó Balbuena.
Gorgi Ortiz, permanecía pegado a la vidriera de un agente autorizado, viendo los precios de los equipos y al ser abordado con preguntas referentes al tema, el hombre expresó que todo estaba caro.
“¿Quién tiene ahorita para comprarse un celular de tantos millones, si el sueldo mínimo apenas da para vivir?”, sentenció.
Lo mínimo
Los encargados de las agencias donde son vendidos los teléfonos ven como una desventaja, que los usuarios prefieran arreglar un equipo y no comprar uno nuevo, pues esto repercute notablemente en las ganancias.
“Nunca será igual algo nuevo que usado, pero la crisis también lleva a las personas a resolver como sea y al menor costo”.
Virginia Gutiérrez, quien trabaja como vendedora en una de las tiendas, explicó que cuando llega un cliente lo primero que pregunta es ¿Cuál es el más barato?, pues la inflación ha convertido al hecho de comprar un equipo, en todo un lujo.