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Jueves 17 Agosto 2017
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Egipto abre sus puertas a Putin para intentar “reforzar su influencia en detrimento de los intereses de EE UU”

El presidente Vladimir Putin llega la noche del lunes a El Cairo para intentar reforzar la influencia de Rusia en Egipto, país que pasa por un momento de sombras en las relaciones con el gran aliado estadounidense por la implacable y sangrienta represión de toda oposición.

Los expertos estiman que el más poblado de los países árabes, aliado tradicional de Estados Unidos, es uno de los Estados en que Rusia -aislada y criticada por la crisis de Ucrania- intenta avanzar peones en los planos diplomático y económico.

Esta visita de Estado de dos días es la primera de Putin en diez años. En 2005, se había reunido en El Cairo con el “rais” Hosni Mubarak, forzado a abandonar el poder a principios de 2011 al término de una revuelta popular en el momento de las Primaveras árabes.

El nuevo jefe del Estado, Abdel Fattah Al Sisi, ex jefe de las fuerzas armadas, llegó al poder tras destituir y detener a mediados de 2013 a su predecesor, el presidente islamista Mohamed Mursi. Sisi está acusado por las oenegés internacionales de defensa de los derechos humanos de dirigir un régimen más represivo que el de Mubarak.

Tras la destitución de Mursi, primer presidente elegido democráticamente en Egipto, policías y soldados mataron a más de 1.400 manifestantes proMursi. Más de 15.000 seguidores suyos están en la cárcel y centenares condenados a muerte en procesos masivos y expeditivos.

Sisi fue elegido triunfalmente en mayo de 2014 pero después de eliminar de la vida política todo amago de oposición, islamista primero, laica y liberal, sobre todo los movimientos de la juventud revolucionaria de 2011.
Sisi está acusado por las oenegés internacionales de defensa de los derechos humanos de dirigir un régimen más represivo que el de Mubarak.

En 2013, las capitales occidentales denunciaron primero – a menudo con la boca chica- la brutalidad de la represión. Washington, principal proveedor de fondos de El Cairo, congeló su ayuda.

Esta aportación, esencialmente militar, fue restaurada en 2014. Y Sisi, una vez alcanzada la presidencia, fue recibido con gran boato en varias capitales europeas, entre ellas París y Roma.

Moscú, que nunca emitió la más mínima crítica en materia de derechos humanos desde la caída de Mursi, fue desde el verano de 2013 la principal capital no árabe que apoyó el nuevo poder emanado del ejército.

A la sazón ministro de Defensa, Sisi viajó a Moscú en febrero de 2014. Tras su elección, visitó a Putin en su residencia veraniega de Sochi el pasado mes de agosto.
‘Puerta a abierta a Putin’

Desde la primera visita, ambos estadistas hablaron de suministros de armas rusas a Egipto, enfrentado a una oleada de atentados sin precedentes contra las fuerzas del orden, cometidos por grupos yihadistas como represalia contra la represión de los manifestantes islamistas.

“Putin sigue sacando partido de las ambigüedades y contradicciones de las políticas occidentales respecto a Oriente Medio”, analiza Anna Borshchevskaya, especialista de Rusia en el Washington Institute For Near East Policy.

“Mientras Washington critique el paso atrás de Egipto en el plano democrático(…), dejará puerta abierta a Putin (…) para reforzar su influencia en detrimento de los intereses estadounidenses“, concluye Borshchevskaya.

El Kremlin indicó el domingo que “los dos dirigentes van a prestar un cuidado especial a reforzar los vínculos comerciales y económicos entre ambos países”.

La cooperación también estará en el centro de las discusiones, según Moscú, sobre todo “una cooperación mayor para luchar contra el terrorismo internacional”. Ambos presidentes hablarán también de los conflictos en Siria, Irak, Libia y de la crisis israelo-palestina, precisó el Kremlin, que anticipe “la firma de acuerdos sobre inversiones”.

En septiembre, la prensa rusa aseguró que Egipto y Rusia acordaron la entrega de sistemas de defensa antiaérea, helicópteros y aviones de combate por valor de 3.500 millones de dólares, financiada por Arabia Saudí. desde entonces, no ha filtrado nada sobre este tema.