full screen background image
Search
Lunes 21 Agosto 2017
  • :
  • :

No hay control sanitario de agua que venden cisternas

Las fallas en el suministro de agua y la improvisación habitacional en el estado, son dos de las razones más evidentes por las que habitantes del estado Anzoátegui hacen uso de cisternas para surtirse del importante líquido.
Al consumirla, muchos están obviando que el agua no pasa por un control de calidad antes de ser suministrada.
De manera extraoficial se conoció no hay ningún tipo de control sanitario sobre el agua que venden para consumo humano en los dos llenaderos de zona norte del estado.
Lo ideal sería tomar una muestra del agua que es trasladada en los camiones para ser sometida a diferentes exámenes, explicó la fuente, pero el proceso no se lleva a cabo.
El estado de los tanques que portan los camiones también deberían ser sometidos a pruebas, ya que en su mayoría se encuentran con partes oxidadas, lo que pone en duda la calidad del agua, expresó un chofer de cisterna en Puerto La Cruz, quien prefirió no dar su nombre.
Muchos aseguran que lo ideal sería un tanque de acero inoxidable, pero es muy costoso.
Propuesta
Como solución al grave problema, se conoció también, que la empresa Hidrológica del Caribe (Hidrocaribe), presentará al Consejo Municipal de Bolívar y de Sotillo una propuesta para que se realice el control de calidad del agua trasladada en cisternas.
La empresa espera contar con la aprobación de los entes para mejorar la calidad de vida de los habitantes del estado.
Consumidores
Muchos de los que hacen uso del agua trasladada en camiones cisterna, al ser encuestados sobre la calidad del agua que consumen, indicaron no saber sobre el estado de salubridad del líquido.
“Nosotros nos imaginamos que esa agua no está limpia, por eso la hervimos varias veces antes de usarla para cocinar, por ejemplo. Así eliminamos un poco lo sucio”, expresó Ramiro Hernández habitante de Puerto La Cruz.
Otros sin embargo se mostraron sorprendidos e hicieron un llamado a los encargados de supervisar la calidad del agua.
“No sabía eso, yo pensé que esa agua era limpia. Imagínate la cantidad de enfermedades que puede sufrir uno por estar consumiendo esa agua”, dijo Romina González, habitante de la parte alta de Las Delicias en el municipio Sotillo.

Daniela Hibirma